Luis Caputo reconoció que la economía argentina crece a un ritmo menor y atribuyó la desaceleración a factores internacionales y políticos. El ministro de Economía habló con periodistas al cierre de la Argentina Week en París; sus declaraciones se difundieron el sábado 3 de octubre y volvieron a ser recogidas este domingo.
“Estamos creciendo menos que antes”, sostuvo. A la vez, rechazó que el país atraviese una recesión y defendió el rumbo del gobierno de Javier Milei. La admisión del freno aparece dentro de esa defensa: el funcionario presenta una expansión más lenta, no un cambio de dirección.

El indicador que elige para defender el rumbo
Caputo situó en 0,2% mensual el avance de la tendencia-ciclo del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) y afirmó que esa medición acumula 29 meses de crecimiento. Son cifras citadas por el ministro en las coberturas de Perfil y El Intransigente; esta nota informa su diagnóstico, no un nuevo cálculo de actividad.
El funcionario cuestionó la volatilidad de la medición desestacionalizada y sostuvo que la tendencia-ciclo describe mejor la transformación económica. El contraste importa porque la discusión ya no se limita a cuánto crece la economía: también involucra qué medición utiliza el responsable del programa para evaluar su desempeño.
La explicación vuelve al riesgo político
Entre las causas del menor ritmo, Caputo mencionó el encarecimiento de la energía, las tasas internacionales y la incertidumbre electoral. Dijo que en sus reuniones de Nueva York escuchó preguntas de inversores sobre un posible regreso del kirchnerismo, y distinguió a los financieros de quienes invierten en la economía real.
También reconoció una suba reciente del riesgo país, aunque destacó su descenso frente a niveles anteriores. El Intransigente recogió que el ministro no asignó una proporción precisa a cada factor de esa variación. Su lectura combina, así, presión externa y expectativas políticas locales.
El punto crítico es concreto: Caputo admite la desaceleración, pero pone el énfasis causal fuera de las decisiones del programa económico. Esa es su explicación, no una causalidad demostrada por estas declaraciones. El desempeño de la industria, el comercio y la construcción requiere datos sectoriales para valorar quiénes participan de la recuperación.
Para agosto y septiembre, el ministro expresó una expectativa de mejores registros y mencionó la recaudación como señal favorable. Los próximos informes de actividad permitirán contrastar esa previsión con resultados, manteniendo separadas la expectativa del funcionario y la información efectivamente publicada.
Fuentes y método
Se leyeron completos Perfil (4/10) y El Intransigente (3/10). Ambos recogen una misma conversación con medios en París: son dos cotejos, no dos entrevistas independientes. No se auditó el audio completo ni se reconstruyó una serie del INDEC. Cifras, causas y expectativas permanecen atribuidas al ministro; el contraste sobre su explicación es análisis identificado de La Red. La ficha conserva el día de difusión del hecho, sin inventar una hora de grabación. Revisión editorial: 4/10/2026.
Collage editorial específico de La Red, asistido por IA. Retrato de Luis Caputo: Gobierno argentino / Argentina.gob.ar, archivo de 2024, CC BY 4.0, recortado y adaptado. Los elementos de contexto son conceptuales; no documentan la entrevista, cierres de comercios ni una alianza firmada. Procedencia del retrato · Licencia CC BY 4.0. Imagen interior: elaboración propia.



