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CIUDAD × FUTUROSEDICIÓN PILOTO / 01

CDMX lleva el miedo al futuro a una muestra de diseño

El Abierto de Diseño CDMX termina el 4 de octubre. Su exposición central reúne temores cotidianos y tecnológicos, mientras las bases del festival permiten revisar quién puede participar y cuánto cuesta mostrar un proyecto.

Redacción UMBRALES5 min de lectura
Vista aérea del Centro Nacional de las Artes y su entorno en Ciudad de México, en 2023
Centro Nacional de las Artes, Ciudad de México, 2 de septiembre de 2023. Fotografía aérea de archivo y contexto; no registra el festival de 2026. ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons. Compresión técnica por UMBRALES, bajo CC BY-SA 4.0. Fuente ↗ · CC BY-SA 4.0

El Abierto de Diseño CDMX programó su décima edición del 25 de septiembre al 4 de octubre de 2026, con el Centro Nacional de las Artes como sede principal y una exposición central dedicada al miedo. Karla Paniagua y Jorge Camacho, curadores de Futuros Pánicos, proponen discutir las amenazas que condicionan cómo imaginamos lo que viene. El calendario y la propuesta están publicados por el festival y por el Cenart.

La conversación toca algo reconocible para quien está estudiando, buscando trabajo o intentando construir una vida propia: pensar el futuro también puede producir angustia. La muestra lleva esa pregunta al diseño. Pero hay otra cuestión concreta que aparece al leer sus documentos: cuánto cuesta participar como creador y cómo se organiza el acceso a un espacio que se presenta como abierto.

04 OCTCierre previsto del Abierto de Diseño.
PánicosEl tema de la muestra central.
AtlasCuestionario participativo, no sondeo.

Los temores entran a la sala

Según la presentación curatorial del festival, Futuros Pánicos reúne diseño convencional y especulativo para hacer visibles los miedos. Los organizadores relacionan su propuesta con inseguridad, costo de vida, precariedad laboral, aceleración tecnológica y crisis climática. Esa es la perspectiva desde la que construyeron la muestra; no se presenta como una encuesta que mida cuánto teme cada generación.

El sitio del Abierto invita además a responder un cuestionario anónimo para formar un Atlas de pánicos. Describe ese ejercicio como una recopilación sobre el futuro y su relación con el miedo. No publica allí un tamaño de muestra, una selección probabilística ni resultados que permitan representar a la población mexicana. Sus respuestas pueden aportar material a una exposición, pero no sirven por sí solas para afirmar que todos los jóvenes piensan igual.

La diferencia importa: una pieza especulativa permite discutir un escenario, no confirma que vaya a ocurrir. Si te encontrás con un objeto que imagina una amenaza tecnológica, conviene leerlo dentro de esa propuesta artística. La ficción puede señalar una pregunta del presente sin convertirse en evidencia sobre el mañana.

El acceso también tiene condiciones

Las bases de la edición ofrecen una manera concreta de revisar la palabra abierto. En Novedades, el concurso del festival, las personas seleccionadas deben pagar 9.800 pesos mexicanos, con IVA incluido, y afrontar la producción de su obra. Son importes de participación, no precios de entrada para visitantes.

En Programación Abierta, que permite integrar estudios y espacios culturales a la agenda, la inscripción publicada es de 3.300 pesos mexicanos; también se cobra después de la selección y la producción queda a cargo del participante. Las bases muestran que incorporar una propuesta implica recursos además de ideas. No permiten concluir cuántas personas quedaron afuera por ese motivo ni si recibieron otros apoyos.

Para alguien que recién arma un colectivo o sale de una escuela de diseño, ese presupuesto es una condición relevante. Comparar costos, condiciones y mecanismos de selección permite evaluar una oportunidad cultural con información concreta. Tampoco todos los formatos tienen el mismo funcionamiento: la convocatoria distingue concursos, exhibiciones, laboratorio académico y actividades aliadas.

Una ciudad, varias formas de aprender

El Cenart anunció una programación que conecta su campus con el MUAC y otros museos y talleres de la ciudad. Costa Rica figura como primer país invitado en la historia del encuentro. El comunicado también incluyó una jornada de conversaciones en el MUAC para el 29 de septiembre, gratuita con registro y cupo limitado. Esa actividad ya quedó atrás al cierre de esta nota; no es una invitación vigente.

La página de la sede principal reúne enlaces a Novedades, Panorama Abierto, Laboratorio Académico y Futuros Pánicos. Publica horarios de galerías y jardines de martes a domingo, entre las 10:30 y las 17:30, y ubica el recinto en avenida Río Churubusco 79, Coyoacán. Para planear una visita, corresponde cotejar la actividad específica y sus condiciones de acceso en la agenda.

El próximo punto de seguimiento es el cierre previsto para el 4 de octubre: se seguirá la eventual publicación de resultados por los organizadores, sin asumir un plazo que no está acreditado. Para saber qué quedó después, harán falta esos registros, los resultados del Atlas si se publican y testimonios identificados de participantes. UMBRALES documentó la programación; no realizó una visita presencial ni atribuye experiencias a asistentes.

De dónde sale esta nota

Nota elaborada con documentos y fuentes públicas, con apoyo de herramientas de IA y revisión editorial. No es una cobertura presencial. La fotografía es de contexto o archivo, con sus condiciones de uso identificadas.