Eduardo Vischi consiguió colocar su Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes, RIIR, en la agenda con la que el Senado volverá al recinto este jueves 29 de octubre. El senador correntino y jefe de la UCR busca abrir otro tramo de beneficios fiscales para inversiones productivas desde USD 12 millones. El nuevo hecho es su inclusión en el temario acordado el miércoles 28, no la creación de un régimen ya vigente.
La crónica de Infobae sobre Labor Parlamentaria ubica la iniciativa entre los proyectos previstos para la sesión de las 14. La conducción de la Cámara, encabezada por Victoria Villarruel, ordenó una agenda en la que los aliados también buscan convertir propuestas propias en decisiones. La previsión de tratamiento no permite anticipar el resultado.
El radicalismo busca una herramienta propia
La presentación publicada por Vischi define al RIIR como un complemento del RIMI para grandes empresas, identificadas como las que superan los topes de Mediana Empresa Tramo 2. El piso de USD 12 millones describe el acceso al esquema propuesto; no un anuncio de capital ya recibido por el país.
La distinción importa para discutir a quién se favorece. El proyecto no se presenta como un subsidio general para cualquier pyme. Pretende dar un tratamiento fiscal particular a un segmento de inversiones productivas que su autor considera insuficientemente cubierto. Vischi busca que esa prioridad sea adoptada por el Senado y luego complete el trámite legislativo.

El incentivo y sus límites propuestos
La descripción del senador incluye amortización acelerada en Ganancias y devolución anticipada de créditos fiscales de IVA. También delimita bienes y obras destinados a producción y excluye inversiones financieras y de cartera. La información del autor expone su diseño y su justificación; no constituye una auditoría del costo fiscal ni prueba inversiones adicionales.
La propuesta presentada por Vischi impide acumular los beneficios con otros regímenes por las mismas inversiones. Ese límite busca ordenar el uso de los incentivos y obliga a distinguir el RIIR del RIGI y del RIMI. Los nombres parecidos no describen una misma herramienta ni autorizan a sumar sus ventajas.
La inversión prometida todavía debe convertirse en actividad
La lectura de La Red es que el radicalismo coloca una iniciativa económica propia dentro de la negociación con el oficialismo. El interés productivo del proyecto debe evaluarse junto con la decisión de conceder beneficios tributarios: qué inversión se incentiva, por qué necesita ese trato y qué resultados podrán comprobarse después.
La incorporación al temario permite dar ese debate, pero no lo resuelve. Los objetivos de empleo y desarrollo que plantea el autor son resultados buscados. Para medirlos harán falta inversiones realizadas y actividad efectiva, además de las reglas que eventualmente aprueben los legisladores.
El siguiente movimiento será la sesión y la votación. Esta cobertura usa la descripción pública del proyecto y la agenda acordada el 28; no presenta como texto definitivo las modificaciones que pudieran introducirse en el recinto. Tampoco ofrece una guía tributaria individual.
Retrato: Lobbymaker, PetecoFanPage, 12/06/2017. Imagen de archivo y adaptación visual bajo CC BY-SA 4.0; se declararon recorte y montaje.
Collage original de La Red, asistido por IA, 28/10/2026. Eduardo Vischi en fotografía de archivo de Lobbymaker del 12/06/2017, vía Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Recorte, trama y montaje; esta adaptación visual se distribuye bajo CC BY-SA 4.0. Fábrica y piezas conceptuales, no inauguración ni inversión ejecutada. Imagen interior: esquema editorial original de La Red.



