Ver otro mundo con los ojos cerrados
Una investigación con base en Córdoba siguió una experiencia singular de conciencia durante veinte sesiones de resonancia. El encuentro entre lo que una persona vive y lo que un instrumento registra abre una forma distinta de mirar la mente.

Un movimiento mínimo
Un movimiento del pie señalaba el momento del cambio. Con los ojos cerrados dentro de un resonador, Agustina Velez Picatto avisaba que había entrado en una experiencia diferente. Después tenía que contarla. El procedimiento forma parte de una investigación publicada en NeuroImage en febrero de 2026, con participación del Instituto de Investigaciones Psicológicas del CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba. Las mediciones se hicieron entre marzo y julio de 2023.
Según el artículo, la participante podía producir voluntariamente imágenes internas muy vívidas y cambios en la manera de sentir su cuerpo y el tiempo. El trabajo aborda una experiencia voluntaria en vigilia, durante la cual conservaba la capacidad de responder. El equipo estudió la relación entre esa experiencia y la actividad cerebral a través de veinte sesiones. Velez Picatto también figura como coautora: su contribución incluyó la descripción e interpretación de lo vivido.
La escena metodológica contiene una dificultad fascinante. Quien observa desde afuera necesita una señal para saber que algo cambió adentro. Quien lo vive necesita encontrar palabras para describirlo. Entre ambas posiciones aparece un trabajo de traducción: convertir una experiencia íntima en algo que pueda ser comparado, discutido y estudiado por otras personas.
Tomar en serio lo que se siente
Describir una experiencia parece sencillo hasta que hay que precisar sus detalles. Recordar un color, por ejemplo, permite decir qué color era; explicar cómo apareció, cuánto ocupaba la atención o cómo se relacionaba con el cuerpo exige otro esfuerzo. Las palabras organizan una vivencia, pero también pueden achatarla. Un vocabulario demasiado general vuelve parecidas experiencias que para quien las atraviesa son distintas.
La neurofenomenología trabaja sobre ese problema. El programa asociado a Francisco Varela busca relacionar descripciones en primera persona con mediciones del cerebro y del cuerpo. Un desarrollo metodológico publicado en Neuroscience of Consciousness en 2025 propone que los relatos, los modelos y las observaciones fisiológicas se pongan límites y se orienten mutuamente. Su interés está en construir puentes entre formas diferentes de conocimiento.
Esto cambia el lugar del relato. La experiencia de la persona deja de funcionar como un comentario añadido al final del experimento y ayuda a organizar qué se investiga. También cambia la tarea de escuchar: importa distinguir una descripción concreta de una explicación aprendida, una secuencia recordada de una interpretación posterior. La precisión puede empezar en una conversación, antes de llegar a una imagen cerebral.
Para el lector, la consecuencia es simple: decir que algo fue intenso todavía deja mucho por conocer. La forma, la duración, la atención y la relación con el entorno hacen parte de esa intensidad. Investigar exige desarmar esa palabra en aspectos más pequeños, sin perder de vista que todos pertenecen a una misma experiencia.
Fuentes: Neuroscience of Consciousness
La experiencia tiene tiempos
El protocolo cordobés distinguió cuatro bloques: reposo inicial, transición, estado no ordinario y fase residual. Cada uno duró siete minutos y medio. Diez voluntarias de comparación siguieron el mismo recorrido de medición, con una tarea de imaginación durante los bloques centrales. Esa organización permitió comparar momentos y personas bajo instrucciones definidas.
Un diagrama de cuatro pasos ayuda a seguir el procedimiento, aunque la vivencia pueda tener muchos más matices. El experimento necesita divisiones estables para ordenar las observaciones. La experiencia puede incluir transiciones graduales, detalles que aparecen y se disuelven, sensaciones difíciles de ubicar en un instante. Allí está una de las tensiones productivas de este tipo de trabajo: elegir categorías que permitan medir sin perder aquello que se busca comprender.
Repetir también tiene un significado preciso. Volver sobre una persona permite estudiar la consistencia de un patrón y sus variaciones internas. Incorporar otras personas permite investigar cuánto se comparte entre individuos. Son preguntas distintas y requieren diseños distintos. La profundidad con la que se observa un caso y la amplitud de una muestra aportan conocimientos complementarios.
La utilidad del caso está en volver investigable una secuencia que podía repetirse y describirse. A partir de allí se pueden formular mejores comparaciones: qué se conserva de una sesión a otra, qué cambia y qué aspectos habría que medir con mayor detalle.
Qué cuenta una imagen del cerebro
La resonancia magnética funcional registra cambios en la oxigenación de la sangre asociados con la actividad cerebral. La explicación del Instituto Nacional de Imágenes Biomédicas y Bioingeniería de Estados Unidos destaca su relación con el consumo de oxígeno durante tareas cognitivas. Su resultado necesita procesamiento, comparación e interpretación: una imagen de colores es la presentación final de un conjunto de mediciones.
En el estudio de Córdoba, el equipo observó una menor coordinación de redes visuales y sensoriales con otras regiones, junto con un refuerzo de conexiones relacionadas con la atención interna, mientras la participante describía un estado diferente. Pablo Barttfeld explicó al CONICET que algunas configuraciones mostraban semejanzas con las reportadas en investigaciones sobre meditación, trance y psicodélicos. Esa comparación abre líneas de trabajo sobre cómo se organiza la experiencia.
La palabra conexión puede resultar engañosamente familiar. En estos análisis se refiere a relaciones estadísticas entre señales de regiones, dentro de un procedimiento definido. Entender el método permite apreciar mejor el hallazgo: ciertas variaciones acompañan determinados momentos de la experiencia. Para explicar por qué sucede, hacen falta otras preguntas y nuevos experimentos.
Las imágenes científicas adquieren fuerza cuando se leen junto con su método. Una escala, un contraste o un color ayudan a ver relaciones; su sentido depende de qué se midió y con qué se comparó. Ese cuidado es parte del atractivo de la investigación: muestra cómo se construye una observación, además de mostrar su resultado.
Fuentes: National Institute of Biomedical Imaging and Bioengineering · CONICET · Della Bella, Velez Picatto y colaboradores
Una ciencia que discute sus propias ideas
La investigación de la conciencia tiene desacuerdos importantes sobre qué mecanismos permiten una experiencia consciente. En 2025, un consorcio publicó en Nature una comparación de predicciones de dos teorías influyentes: la información integrada y el espacio neuronal de trabajo global. Participaron 256 personas y se combinaron tres técnicas de medición. Los resultados apoyaron algunas predicciones y pusieron en tensión aspectos centrales de ambas propuestas.
El diseño se había acordado de antemano, incluyendo predicciones y maneras de interpretar los resultados. Esa decisión importa: obliga a poner las ideas en riesgo antes de conocer las mediciones. Una teoría gana contenido cuando explica qué debería observarse y qué resultado le resultaría incómodo.
Este trabajo internacional y el caso cordobés operan en escalas diferentes. Juntos permiten ver la variedad de estrategias del campo: comparar teorías con muestras amplias, observar intensivamente una experiencia singular, combinar instrumentos y afinar las descripciones. Cada estrategia ilumina una parte del problema.
Para una conversación pública atravesada por afirmaciones muy seguras sobre la mente, esa diversidad tiene valor. El desacuerdo puede producir preguntas más precisas si se acompaña de procedimientos abiertos, comparaciones exigentes y resultados que puedan ser examinados. La investigación avanza también cuando una explicación necesita cambiar.
Fuentes: Cogitate Consortium
El asombro puede ser un punto de partida
Barttfeld definió los estados no ordinarios como un recurso para estudiar la organización de la conciencia. En su explicación al CONICET, la posibilidad de repetir una experiencia y describir sus transiciones ofrece una oportunidad poco frecuente. El siguiente desafío que planteó fue relacionar con más detalle los contenidos vividos con la dinámica cerebral y ampliar las comparaciones.
La escala humana de esa búsqueda merece atención. Una persona trae una experiencia que le resulta significativa. Un grupo de investigadores desarrolla una forma de observarla. El encuentro requiere curiosidad, lenguaje y acuerdos sobre qué se puede afirmar. Su valor no depende de prometer una solución inmediata para todo lo que todavía desconocemos de la mente.
En este caso, la descripción de una sola participante permite formular preguntas; la generalización a otras personas y cualquier aplicación terapéutica requieren investigación adicional. Es el alcance concreto del trabajo publicado. La experiencia singular conserva su interés dentro de ese límite.
Hay una manera de leer estos estudios que deja espacio para el asombro y, al mismo tiempo, para la precisión. Consiste en seguir el trayecto: una vivencia, una descripción, una medición, una comparación, una nueva pregunta. Entre un paso y el siguiente se vuelve visible el trabajo de conocer. Y también algo cercano: la dificultad de contar, con palabras compartidas, cómo se siente estar dentro de la propia experiencia.
«Los NOC son una especie de laboratorio natural para entender cómo funciona la conciencia.»
Pablo Barttfeld, en el comunicado del CONICET del 18 de mayo de 2026
Fuentes: CONICET · Della Bella, Velez Picatto y colaboradores
Arte y fotografía
Ilustración generada con IA · UMBRALES
Fuentes y lecturas
- The neurophenomenology of a self-induced transcendental visionary state: A case study ↗
- Más allá de la vigilia ↗
- Deep computational neurophenomenology: a methodological framework for investigating the how of experience ↗
- Magnetic Resonance Imaging (MRI) ↗
- Adversarial testing of global neuronal workspace and integrated information theories of consciousness ↗
LAS IDEAS CENTRALES
